12.3.12

Un aviso

Cuando me subí al autobús iba pensando en mis cosas, pero el letrero, a pesar de conocer la frase, me llamó la atención: “no le digas a Dios que tienes un gran problema, más bien dile a tu problema que tienes un gran Dios”. Pensaba en mi tesis y sonreí.
Como a las 8 caminaba distraído, concentrado nuevamente en lo mío y con los audífonos puestos. Gracias a Dios, noté por el rabo del ojo a dos weyes. Iba a entrar en una calle poco iluminada. Estaban juntos, cuando uno se colocó atrás de mí y el otro avanzaba paralelo, a mi derecha quedaba el muro de la calle. Adoptaron una formación. Desde el asalto anterior quedé escamado, así que cuando alguien pasa junto o camina detrás, tengo que cerciorarme de que se aleje o ver qué onda, por eso volteé para cerciorarme sobre lo que pasaba, vi bien al que caminaba atrás. Los dos avanzaban acechando, dije, pinche tímidez, no puedo permitir que juegue una mala pasada -no sé si sea tímidez o alguna especie de energía psicológica que los que planean hacer alguna especie de daño comienzan a descargar sobre la víctima y que fomenta el miedo. Me dije sin decirme, tienes que salir de esta posición, así que decidí salirme de ese triángulo donde yo era el vértice al que le iban a caer los otros dos. Me iba a pasar por atrás del que avanzaba paralelo –no sé si fue arriesgado, no sé si no esperaba que me acercara a él, pero no vi otra salida-, cuando estuve cerca me dijo ‘ese, presta 10 varos’, en cuanto escuché eso pegué la carrera, el otro brincó y me jaló la mochila –no llevaba nada valioso monetariamente, pero sí mi diario-, no la solté y comencé a gritar ‘auxilio!, auxilio!’, el wey la soltó, la casa que estaba a sus espaldas tenía las luces prendidas, corrí y me alejé, volteé nuevamente y vi que estaba juntos -lo que ahora me hace pensar que sí se sacaron de onda-, me paré y les grité ‘los dos, chinguen a su puta madre!’, y se arrancaron hacia mí, de pendejo me quedo ahí, patas otra vez, me metí a la casa que estaba más cerca, comencé a tocar la puerta fuertemente pidiendo ayuda, temblaba, pensé, puta madre, a ver si no me madrean aquí mismo, pero no pasaba nada, me asomé hacia el interior y no se veía nadie aunque las luces estaban prendidas. Estaba entre pegarme a la pared y no moverme, cuando se asomó un chico, como de tercero de secundaria, iba con su novia, una chica de la misma edad, me dijo ‘qué pasó, carnal?’, le dije que dos hijos de la chingada trataron de agandallarme, que iba distraído por los audífonos y que justo hace unos meses me había pasado lo mismo (oh freud!). Temblaba. Me dijo, ‘sí, te vi, por eso vine a ver qué onda’, me preguntó que de dónde era, le dije el nombre del fracc, ya después pensé, chin, no le hubiera dicho, pero pus ni pedo, su chava también se veía sacada de onda y él parecía hermano de alguien que conozco de por ahí. Me dijo que se fueron corriendo, ya me iba, pero me dije, aguanta, primero averigua hacia dónde, me dijo ‘hacia arriba’, chiro, yo voy hacia abajo.
La neta me siento agradecido de que Dios me protegiera -porque se sacaron de onda y no sacaron una navaja-, y por mi parte me siento orgulloso de mí de que grité y de que los mandé a la chingada.
Ya hice tantito yoga y medité, pienso que eso me ayudará a digerir y evacuar las emociones.
No sé qué pedo con esos weyes ni con sus vidas, pero sí creo que tenemos que hacer algo, tenemos que restablecer el tejido social. Creo que nuestra generación tiene la oportunidad de hacer algo por México. Yo no espero nada del gobierno, considero que cada quien debe construirse y que debemos unirnos para lograr cosas.
Pensando sobre muchas cosas que quiero hacer se me ocurrió una vez que la vida es practicar y practicar algo -y fallar- hasta que te sale, eso en el corto plazo, y a largo, mantener una actitud de idealismo, de lucha.
Creo que en nuestra inconformidad con el estado de las cosas y el trabajo que hacemos para mejorar nuestra comunidad es donde se manifiesta verdaderamente nuestra libertad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Auxilio auxilio, ayudenme por favor! soy el mismo wey que me habían asaltado con anterioridad, el del ipod jajajajajajajaja apuntele bien....