14.9.13

La Dependencia de México

Esta crisis del sector educativo (gracias, crisis) revela un rasgo del carácter mexicano: la dependencia.

Antes del paro de los maestros, una amiga que estudia el bachillerato me dijo que iban a hacerle un homenaje al presidente municipal, y eso supongo que no era visto por la sociedad como una pérdida de tiempo. O nuestros famosos puentes. Que quede claro que no metería las manos al fuego por el magisterio, pero tengo bien claro que no espero nada bueno del gobierno.

Muchos padres se quejan de que los chicos están perdiendo clases, pero yo verdaderamente no creo que ésa sea su preocupación, si esto fuera cierto, participarían en la educación de sus hijos. Pienso que más bien es que sus hijos les estorban. Requieren tiempo y esfuerzo, como cualquier relación humana, pero, por la proximidad de la relación, no podemos deshacerla tan fácilmente, como por ejemplo rompemos con alguna pareja o una amistad. La idea de las escuelas de tiempo completo no es más que renunciar a toda responsabilidad, deshacerse de ellos.

La educación en México no ha enseñado al alumno a ser independiente, a ver el conocimiento como algo necesario (el trabajo es necesario, sin él desesperaríamos, dijera Pascal), acuciar su curiosidad natural y entrenar su capacidad de búsqueda. Los muchachos –hablando de secundaria y bachillerato, que ya podrían dar sus primeros pasos– siguen siendo dependientes de la escuela. “Necesitan que los arreen” es la expresión popular. Nunca van allá de lo que se les da. Todos participamos en la educación y fomentamos este rasgo.

No es que la educación académica sea la única culpable de fomentar esta actitud, es que es un reflejo de la sociedad mexicana. Desde siempre nos han gustado los líderes, los caudillos, esperar a que el gobierno haga las cosas por nosotros. Y este padecimiento se refleja en muchos ámbitos: en la escuela, en la acción política, en las relaciones humanas. Que el otro sea el que decida, que el otro sea el que haga.
Seguimos siendo niños.


¿Cuál independencia podríamos festejar?

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