27.7.09

Las estaciones del castre



En la facultad había un ruquito jubilado con nosotros en primer semestre (la neta qué chingón que se metió a estudiar después de jubilado, lo malo que se rajó ese mismo semestre), no me acuerdo cómo se llama; pues ahí tenías questábamos en la clase de semiótica, la maestra era rependeja -según sabía mucho, pero no sabía explicarlo, cómo alguien llegó a la conclusión de que sabía mucho si no podía reflejarlo en sus explicaciones? sepa la chingada-, bueno, pues el caso era que a veces yo me agachaba y chiflaba -como se chifla para que se acaben los partidos-, en una desas, cabrón, quempiezana chiflar y yo me quedé de "a ver quién está castrando", pus nostaba el cabrón ruquito agachado? en eso se voltea y se empieza a reír, jajaja, hijo de la chignada... yo la neta me quedé de "señor, por favor, un poco de mesura".

10 comentarios:

Armandís de Mina dijo...

Sí me acuerdo de él, de la maestra, y de la anécdota (me la contaste).
Recuerdo que el ñor fumaba mucho, incluso tenía un circulito amarillo alrededor de boca, justo donde iba el cigarro, algo así como una marca de fumador. Resaltaba porque barba y bigote los tenía blancos.
La maestra abría mucho los ojos de vez en vez y se me figuraba una tortuga flaca, me caía bien porque usaba cuadernos de spiderman.

Don Polo dijo...

Nunca se es tan anciano para un buen puntachhhhhh(chiflido-del-loco-valdés). Good times at good ol fac. de letras

Alessa dijo...

El nombre: Mario B.
Oficio: Contador, cabeza de una familia de muchos contadores. Siempre le gustó leer, pero le pareció mucho leer toda la Odisea en una semana y tras la disculpa con la profe Lupe Flower, no regresó cuando se le quemó la otra semana de porórroga. Más que ganas de estudiar, lo veía con ganas de divertirse. Bien por él.

Mario B. era tío mío. Y digo era porque ya no está por acá: enfisema pulmonar. En el poco tiempo que nos acompañó en la facultad, todos tuvimos algo que ver con él. Era chido.

El Clavado dijo...

órale, qué chido verte por acá, Ale.

el post en verdad lo considero una anécdota chida, vaya un saludo respetuoso a don Mario, que, efectivamente, era chido.

le consentement tacite dijo...

Por supuesto que recuerdo a mi también compi... pero ahora no estoy muy segura si fue en tu generación anterior o en la mía... anyway, me hubiera gustado que continuara en la fuck, perdón, en la fac.
En cuanto a semiótica... lo más curioso es que volví a tomar un curso con esta profe, varios años después, y me di cuenta que tal vez sus conocimientos son adecuados pero tal vez las técnicas docentes fueron deficientes. El segundo curso que me dio debo decir que no estuvo mal, y tal vez se ajustaba más a sus intereses. Lo que he aprendido y espero que algún día llegues a tomarlo en cuenta, es que hay montones de maestros que saben pero que tal vez la docencia les cuesta... A pesar del sinsabor y latente aburrimiento que padecí en semiótica -aún sigo sin saber en qué chinitas consiste-, no suelo mentarle la madre, al menos a ella cuya energía a sus años me parece admirable.

El Clavado dijo...

Una persona puede hacernos llegar a odiar o aborrecer una materia, y viceversa. Creo que hay muchas personas que dan clases, pero que no se les da y que no deberían seguir en eso, pues sólo se frustran ambas partes: profesor y alumno; según yo una de las características que se debe poseer para enseñar es la capacidad de hacerse entender, y Georgina no la tiene. Pienso que hay muchos talentos, a lo mejor se puede ser cabrón boxeando, para qué insistir en cantar si se es el “travieso” Arce? Y las cosas se complican cuando se tiene un carácter como el de Georgina y como el mío, no fui la única persona en tener roces con ella. Monserrat es otro ejemplo de alguien que no debe estar al frente de un aula.
Ah, y los chiflidos que yo emitía en clase no eran mentamadrosos, era uno largo, ese que se ocupa en el fut para que el árbitro pite, no los intermitentes que recuerdan a la progenitora de nuestros días.

le consentement tacite dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Don Polo dijo...

'tamos chupando tranquilos...

Alessa dijo...

Sí, no, ¿Don Polo? En paz, pues...

Leo de vez en vez a los Perros, pero esta vez me animé a escribirles. Y no me ofende en nada los comentarios del tío. Sin duda chidos.

Sobre G y M... controversia. Tuve la experiencia de dar Semiótica a un grupo de periodistas y fue todo un reto. Los resultados fueron medianamente buenos: los trabajadores se fueron por las ramas y los flojos nunca cuajaron. Creo que ese es el problema de la semiótica como materia. Pero mi problema como maestra fue no lograr que ambos grupos se unieran, pues.

Unknown dijo...

Rechy Tenembaum, con n, vengo acá nada más para expresarte mi incomesurable amor, dicho lo cual, baygón amarillo, por acá te leo.