art dice:
Seme cayo mi pedaso d pollo
Vale verga
Verstörung dice:
jajajaja
nomams
art dice:
Y no lo encuentro
Vale verga ya lo encontre pero con el pie lo pise jajajaja
(...)
art dice:
mi pollo no mms me quedé con hambre...
Verstörung dice:
jajajaj te pasas de verga
(...)
art dice:
Pos k kieres wey bengo manejand y se callo y bajaba la mano y nada y mobi lapata y senti blandito y dije mi pollo no mms
Verstörung dice:
jajajaja
Terapéuticamente entendido como un espacio donde los miembros de tan distinguido clan dan rienda suelta a sus discrepantes ideas, teniendo como regla principal que se dirá lo que se quiera, cuando se quiera y como se quiera.
12.10.10
29.9.10
Graciosas desgracias. O de cómo me convertí en reguetonero
Me disponía a dejarme el cabello largo, para abatir quizá el tedio de ver todos los días la misma imagen en el espejo o en las fotos. Ya llevaba más de tres meses y todo marchaba bien. Era tiempo, sin embargo, de dar un retoque.
Ya conocía ese lugar. Dos veces antes lo había visitado por: a) el precio, y b) el idioma, con ese orden de importancia. Además, estaba situado en el barrio latino, junto a un mercadito donde podría aprovechar y pasar comprar algunas cosas que me hacían falta.
Entro a la peluquería/salón y veo a dos tipos así, aunque sin gafas y con dos kilos menos de bling bling. Uno de ellos se acerca y balbucea algo a lo que no sé si responder en inglés o español. Finalmente digo:
Le pagué y le dije que asumía mi responsabilidad, pero que pensara en que ninguno de los clientes está obligado a saber los términos que ellos utilizan para referirse a los peinados. Que si él me había visto llegar de una forma, el cambio que él había hecho era radical y poco congruente. Y que le recomendaba que la próxima vez que tuviera que sugerir un peinado a algún cliente, lo explicara con más precisión, que eso serviría para dar un mejor servicio. Su mirada reflejaba que no entendía los términos en los que me expresaba o que poco le interesaban. Me di la vuelta y salí enojado.
Ha pasado ya un día. Ya superé la vergüenza de que mis alumnos y compañeros de trabajo me vieran así. Todos, muy amables. “No se ve tan mal…”, “lo bueno es que el pelo vuelve a crecer”, “profesor, ¿por qué no usa un marcador negro?”, fueron algunos de los comentarios.
Ya conocía ese lugar. Dos veces antes lo había visitado por: a) el precio, y b) el idioma, con ese orden de importancia. Además, estaba situado en el barrio latino, junto a un mercadito donde podría aprovechar y pasar comprar algunas cosas que me hacían falta.
Entro a la peluquería/salón y veo a dos tipos así, aunque sin gafas y con dos kilos menos de bling bling. Uno de ellos se acerca y balbucea algo a lo que no sé si responder en inglés o español. Finalmente digo:
—Hola, quiero cortarme el pelo. Pero sólo de aquí (señalo las patillas) y acá (ahora la nuca), un poquito.
— Siéntate acá.
— Siéntate acá.
Me señala la silla y extiende el paño con que impedirá que el cabello me caiga en la ropa. Mientras lo ajusta, me dice:
— Tons tú lo que quiere é'umbloaut.
— Mmm… Eehhh… sí, ajá, me lo estoy dejando crecer. Sólo quiero de acá y acá (de nuevo señalo).
Saca su máquina y me esquila la patilla izquierda. Pongo los ojos saltones al poder ver, todavía, mi reflejo enfrente de mí, y agrego un poco perturbado:
— Mmm… Eehhh… sí, ajá, me lo estoy dejando crecer. Sólo quiero de acá y acá (de nuevo señalo).
Saca su máquina y me esquila la patilla izquierda. Pongo los ojos saltones al poder ver, todavía, mi reflejo enfrente de mí, y agrego un poco perturbado:
—Pero… No muy corto, por favor. No quiero que se vea la diferencia.
—Por eso, ¿lo que tú quiere é’umbloaut o no?
—Mmm, ¿un qué?
— (Risas) Pero chico, ¿cómo é’que tú dice’ que sí, si no sabe lo que é’umbloaut? Esto é’ un blow out.
—Ah, no sabía. Sí, mira, quiero que quede lo largo. Pero (señalo) que no se vea la diferencia entre esto y esto. (Él parece no poner atención. Al mismo tiempo, gira la silla y ya no tengo el espejo enfrente).
—Por eso, chico, ¿cómo e’que tú me diceh que sí si no sabe lo que é’umbloaut? Tranquilo, que no se va’vel na’.
—Por eso, ¿lo que tú quiere é’umbloaut o no?
—Mmm, ¿un qué?
— (Risas) Pero chico, ¿cómo é’que tú dice’ que sí, si no sabe lo que é’umbloaut? Esto é’ un blow out.
—Ah, no sabía. Sí, mira, quiero que quede lo largo. Pero (señalo) que no se vea la diferencia entre esto y esto. (Él parece no poner atención. Al mismo tiempo, gira la silla y ya no tengo el espejo enfrente).
—Por eso, chico, ¿cómo e’que tú me diceh que sí si no sabe lo que é’umbloaut? Tranquilo, que no se va’vel na’.
Dice ya en un tono un poco agresivo, a lo que yo, para suavizar la situación, respondo,
— Pues es que te tengo confianza, hermano. (Risas nerviosas). Dale.
—Ta bien.
—Ta bien.
Dice con una velaridad en su “n” que me hace suponer su origen boricua. Mientras continúa con su trabajo, recuerdo que la vez anterior que visité ese lugar, un paisano suyo hizo un buen trabajo, cuidando en dejar unos ángulos tan precisos en las orillas de mi cabello como nunca antes había visto. También me doy cuenta que para ello tardó mucho tiempo. Ahora, este chico, parece hacer lo mismo, aunque con menos delicadeza. Mi mirada se fija en champús y fotografías de hombres con peinados con trazos cubistas. Pienso en qué habría pasado si la pasión de Picasso hubiera estado en el peine y la tijera. Veo cómo cae el cabello y comienzo a pensar en finales trágicos. ¿Qué pasaría si este hombre hiciera algo horrible? No, en más de veinte años de visitar estos lugares nunca ha sucedido algo así. Me tranquilizo. Sólo por un momento, porque veo caer más cabello, uno que otro rizo al que ya comenzaba a tomarle cariño. Sigo armando conclusiones catastróficas: le diría que eso no era lo que quería, le pediría hablar con su jefe, me marcharía sin pagar, llegaría a gritarle y enfrentarlo por su majadería, aunque él junto a sus otros tres compañeros estilistas se impondrían en número y en armas (las navajas de su lado), y la sangre encaramelando el cabello suelto en el piso. La nube de figuraciones se disipa cuando suena su voz:
—Mira, ¿qué tú piensa’?
Dice, al mismo tiempo que gira la silla para poder ver de nuevo el reflejo. Veo el flanco izquierdo. Precisamente, no se veía “na’”. Mi patilla había desaparecido hasta la altura de mi ceja. Ni la sombra del cabello en esa zona. Al ver eso, reacciono de una forma que a mí mismo me sorprende, gritando:
—Mira, ¿qué tú piensa’?
Dice, al mismo tiempo que gira la silla para poder ver de nuevo el reflejo. Veo el flanco izquierdo. Precisamente, no se veía “na’”. Mi patilla había desaparecido hasta la altura de mi ceja. Ni la sombra del cabello en esa zona. Al ver eso, reacciono de una forma que a mí mismo me sorprende, gritando:
— NO, NO, NO. ¿QUÉ ES ESTO? ¡ASÍ NO ERA!
—Tú me pedihte umbloaut, ¿ah?
—No sé qué es un blow out.
—Esto eumbloaut…
—Tú me pedihte umbloaut, ¿ah?
—No sé qué es un blow out.
—Esto eumbloaut…
Y así se extiende la pelea en la que yo demuestro notablemente mi disgusto y él, defiende su punto y siempre quiere tener la razón. Al discutir cada vez más airadamente, sus colegas comienzan a meterse en la discusión, dándole la razón a él.
—NO, NO, YO TE EXPLIQUÉ QUE SÓLO QUERÍA UN POCO DE ACÁ (PATILLAS) Y ACÁ (NUCA). ¡NUNCA TE DIJE QUE NO QUERÍA QUE QUITARAS TODO!
—Pues esto eumbloaut, chiiiico.
—Pues esto eumbloaut, chiiiico.
Blow out mis güevos, quería gritar, pero parte de mí ponía atención en que lo que empuñaba su mano fácilmente podía hacerme daño. No fuera a ser que la navaja se le escapara, así es que traté de calmarme y sólo le dije que terminara su trabajo.
Los siguientes diez minutos fueron eternos. Yo estaba emputadísimo por dentro y no sabía qué haría con el nuevo aspecto. También miles de “soluciones” se me ocurrieron para disimular el nuevo look en mi vida diaria y en las clases que enseño, sobre todo. Por fin terminó. Parecía como si me hubieran puesto una bacinica en la cabeza y me hubieran rapado lo que saliera de ahí. En esos minutos pensé en qué le diría. En ese mismo lapso, me di cuenta que gran parte de la culpa había sido mía. La asumí. Pendejo yo, por no explicarme bien. Pero también pendejo él por no tratar de encontrar una solución y —como acostumbran acá los gringos—, darle la razón al cliente. Pero al parecer en Puerto Rico sólo son gringos cuando les conviene.
Le pagué y le dije que asumía mi responsabilidad, pero que pensara en que ninguno de los clientes está obligado a saber los términos que ellos utilizan para referirse a los peinados. Que si él me había visto llegar de una forma, el cambio que él había hecho era radical y poco congruente. Y que le recomendaba que la próxima vez que tuviera que sugerir un peinado a algún cliente, lo explicara con más precisión, que eso serviría para dar un mejor servicio. Su mirada reflejaba que no entendía los términos en los que me expresaba o que poco le interesaban. Me di la vuelta y salí enojado.
Ha pasado ya un día. Ya superé la vergüenza de que mis alumnos y compañeros de trabajo me vieran así. Todos, muy amables. “No se ve tan mal…”, “lo bueno es que el pelo vuelve a crecer”, “profesor, ¿por qué no usa un marcador negro?”, fueron algunos de los comentarios.
Estoy sorprendido de cómo llegué a pensar que no me preocupaba tanto mi apariencia, hasta que pasó esto. Y soy sincero cuando digo que no es únicamente una cuestión de vanidad, sino de personalidad o identidad. Me veo al espejo y no me reconozco. También siento impotencia por no haber podido evitar esto comunicándome más explícitamente. Será toda una lección. Pero como dicen, es sólo pelo…
Ahora no sé cuál escoger para mi disfraz de halloween, si Eraserhead o el Maromero Páez.
Ahora no sé cuál escoger para mi disfraz de halloween, si Eraserhead o el Maromero Páez.
24.9.10
El fin de la novela
pues resulta que siempre sí se casó esta muchacha con Fernando Colunga, y se acuerdan del viejito ese que se veía buena gente? ah, pus lo había matado la señora que no tenía un ojo, no fue un accidente, pero al final todo se supo y hasta fue a dar al bote.
9.9.10
27.8.10
´
Por qué siento como si hubiera llorado?
Por qué siento como surcos en mis pómulos y junto a mi nariz?
Lágrimas han removido la tierra de mi rostro?
He llorado a escondidas de mí?
Me preocupan los problemas que no me importan?
Me he levantado y, después de dar vueltas en la oscuridad, regresé?
Me vi dormido y me senté a un lado de la cama para decirme algo al oído?
Y no sólo es en la cara, también lo siento en el pecho,
Por qué siento como si hubiera llorado?
Por qué siento como surcos en mis pómulos y junto a mi nariz?
Lágrimas han removido la tierra de mi rostro?
He llorado a escondidas de mí?
Me preocupan los problemas que no me importan?
Me he levantado y, después de dar vueltas en la oscuridad, regresé?
Me vi dormido y me senté a un lado de la cama para decirme algo al oído?
Y no sólo es en la cara, también lo siento en el pecho,
Por qué siento como si hubiera llorado?
20.8.10
16.8.10
For the needy people
cómo me hizo reír esta mamada.
de este sólo vi los primeros dos minutos, pero está muy chida (la peluca y el bigote del principio sí ayudan).
de este sólo vi los primeros dos minutos, pero está muy chida (la peluca y el bigote del principio sí ayudan).
9.8.10
De cuando el neto se convierte en cuentista...
La cosa va así carnal, si te late la onda de la escritura pues anímate a publicar algo o investiga sobre alguna oportunidad para hacerlo. No muy lejos, a media cuadra, se alcanzaba a escuchar las liras y el golpeteo de la bataca provenientes de un toquín ubicado en la esquina de Lucio Blanco y Av. Orizaba, en la llantera para ser exactos. Nos acercamos hasta sentarnos frente al desmadrito sonoro, desde los maceteros del parque se alcanzaba a escuchar algo similar a los deftones o algo pesadón (no alcanzo a recordar del todo), mucho ruido y mucha gente saltando en cámara lenta. Pues si carnal se me ocurre que los cuentos que has hecho los mandes a la mosca, por ejemplo bajo el seudónimo de Rechy Tenembaum por aquello del castre y eso, te cae?, ahuevo chingaos! ahí escriben de vez en cuando el Ruvalcaba y el José Agustín; no pierdes nada con intentarlo, además el que no arriesga...
Se me hace que si carnal, pues es lo que te digo na'más no le saques, chance y te vuelves escritor de una vez por todas. Pásame los rancheritos, el rostro iluminado del neto miraba más allá del toquín rumbo al fovis y el artículo tercero, se me hace que este c'brón ahora si se anima -pensé-. Ya vamole , rola un tabaco mija, ya sabes. Caminando se lograba escuchar a lo lejos una rola de caifanes...
Nota: Recordé que anoche soñé esto y de no ser por checar el blog del Hoil y su post "Un libro" chance y lo hubiera olvidado.
26.7.10
La esquina
- Un día cualquiera: Qué onda carnal, qué tal te fue? No mames, al principio le estaba sacando entregarle el acróstico pero me arme de valor y mocos que se lo doy cuando íbamos saliendo de la prepa, todo se combinó – la lluvia, la caminata, los nervios- y pus chingue su madre, espero que le guste. Tu tranquilo, lo importante es que ya se lo diste y pues ya se verá el lunes que pedo con la nena. Inches viejas nos hacen como quieren, si c’brón. La dejaste por la verdulería? Pasamos por ahí pero estaba su jefe y mejor hasta su casa, chido carnal como debe de ser…
- Otro día cualquiera: Ahí vienes!! Quién? Pues el puta badajo con su característico garbo. Qué pedo mijas, naranjas ya sabes aquí cotorreando de nenas para variar. Chale ya dejen esas madres, van a quedar locos, tu tranquilo chinga, el desmadre es estar acá buscando lo que uno quiere. Pus si cabrón pero na’más intentos y nada de nada. Cómo lo ves? Ahora resulta que eres un pucta galán, mocos quisieras rolar por mi cabeza un día. Ya tranquilos, mejor hay q echar la cáscara no? pues el jiño no ha bajado, de seguro ha de andar con el maracas rolando.
- Y otro: Carnal no sé si te haya pasado pero la otra vez andaba rolando por el centro y entre el desmadre de gente mocos que veo una chava de espaldas y casi me tiro una meada del susto, era la …? Nel , gracias a dios pero me cae que se me arrugo hasta el calzón. JAJAJAJAJAJA. Como debe de ser mi chavo, no le saques chacal, mejor aférrate. Imagínate que te la hubieras encontrado, nel no mames, como que ahorita no estoy para eso; ohhhh chinga es una suposición y si me ha pasado una que otra vez y se sienten los huevos hasta los tobillos, verdad que si? La neta si pero pues ni pedo hay que atorarle cuando eso suceda…
- Y otro: Al rato armamos peda en mi casa se fueron mis jefes, compramos unos richardson, alitas y rentamos unas porno para poner el toque chingón a la velada. Ahuevoooo te acuerdas de las edades de Lulú?, si no mames pinche movie bien acá, simón pinches roles grotescos, pero hay que rentar una con historia no me laten esas madres con choros fáciles y luego luego al mamey, ya ves que el jiño es fan de esas madres, jajaja este wey quiere una madre bien estructurada, ohhhh me cae, me laten más las ondas con historia, le pone el toque a la situación. A las 9 cierran el video así que ya saben…
- Y otro: Y la negra? Se acaba de despertar ahorita sale. Chale hace rato fui a Tavo’s y ya me traje esa madre, cuál? El vitalogy mijo, hijo de la chingada te lo tenías bien guardadito, pues ya ves, a ver échalo, checa loco, puta madre este disco es una reata, al rato en la peda lo ponemos para delirar, ya compré las velas para ambientar el cotorreo.
- Y otro: Qué pedo cómo andamos? Nada viejo, vengo de la jardinera, pinches mamadas ya no sé ni qué pedo. Tú tranquilo andamos en las mismas, yo anduve también hace rato por allá y no quedamos en nada, se paso de lanza un poco con sus sarcásticomentarios pero ni hablar. Relax carnales la onda es tener fe y seguir en la lucha, pues si wey pero no mames también hay que tener dignidad y hacerles ver que no chinguen uno también siente, ni que fuéramos de palo. Si ahuevo no hay que darles todo a pedir de boca. Hay una onda que les puede gustar, en el lobo estepario hay un pasaje muy acá cuando llega el Harry a las tabernas, pide vino y escucha las rolas del lugar, una madre carnal de veras chingona; chido viejo pues rólalo para darle un quemón y ver qué tranza…
- Y otro: Sobres putos los de Basalto contra Picacho y Granito, al badajo no lo queremos. Mejor rólame al chiquilín, nel este chamaco es aferrado mejor te doy al sonrisas o al Paul son más ustedes. Sale pues ya que chingaos, na más aguas con el vocho del Lic. Ya saben cómo se puso la otra vez que el badajo le pego al toldo de su nave con su saque de meta, si pinche badajo pendejo ni eso sabes hacer, tranquilos putines no controlé esa madre. Bueno a diez goles, papas loco, aguanta que viene llegando el rockstar, qué pedo mijo jálate al fucho, nel estoy escuchando Aero Smith está de poca este disco, checa, se oye bien mija pero ya no le hagas a la mamada y ponte a jugar, sobre ya vas.
- Y otro: Pinche viento en las noches es la onda, simón y aquí en la esquina pega bien cotorro, como que me transporta a otras ondas. Simón cuando andas en la noche caminando y con audífonos es bien chingón wey, a mi me pasa cuando voy escuchando a los deftones y combina de perlas la música, la luna, y las calles. Dan ganas de agarrase a madrazos con esa música, si ahuevo, me late un chingo caminar los domingos por el centro, todo bien solitario y con cierto toque.
- Y otro: Pinches guacaras de ayer no tuvieron madre. Jajajajaja por poco te guacarea la negrita cuando salto de la cama, si loco no mames, parecían cucarachas esas madres. Pero que tal cuando pusimos al Manson y la pinche vela como que se quería apagar, si wey y más tú hablando de esos desmadres fantasmales como que si se sintió otro pedo, jejeje simón…
- Y otro: La neta me pasa venir caminado y ver a la flota en la esquina, como que siento que llego a casa después de todo el desmadrito del día, simón la neta es chido llegar y cotorrear de lo que paso en la escuela y todo el rollo. Ei como que siento que somos una flota bien acá, sin pedos de nada en donde decimos lo que traemos sin bronca alguna. Imagínate carnal cuando seamos rucos y les contemos a nuestros chamacos de las anécdotas que surgían en la esquinita del Peñascal, chale es cierto, eso si va a ser onda...
20.7.10
Fiebre de sábado por la mañana

No mames, qué jodido es despertar no crudo, sino todavía pedo, toy mariado como la chingada, pala madre, a ver si sirve eso de hacer tierra…no, ni madres, pinche luz, déjame dormir! puta madre, quiero dormir!, pero no me hallo en ninguna chingada posición, puta… y ya me dieron ganas de cagar, a la verga! qué mal me siento!, y ora es esperar a que se me pase esta madre, esperar, esperar, pinche tiempo ya pasa, quiero que ya pase ese tiempo que tiene que pasar, que pase y yo ni cuenta me dé, me siento de la verga, chale, me acuerdo que na’más iba yo a miar, estaba yo cotorriando en la barra de la cocina con el puta toreteto y, de repente, nunca me había pasado, según yo todo tranquilo, esos weyes cuando menos traían encima unas 6 más que yo, yo sólo meché 3 en casa del paco, así, solitas, después fui a cenar, en el puta antro snob y jiopisito ése meché 2 caguamas con el polo, y acá, con el puta ‘crispín’, otras 2 medias, a la verga! na’más de acordarme ya mestoy mariando otra vez, qué poca madre que me agarró así, cagando, puta madre, estamos arreglados, si muevo la puta cabeza siento que las echo, y ahora cómo me voy a limpiar?!, chingados, con la cabeza entre las piernas estoy entre dormirme y morirme, todavía no me decido, ah, y ahí en casa del polo pus meché tovía como otras 3, pero la tercera ya ni me la acabé, me acuerdo que estaba tirado en el pinche suelo y decía ‘Dios mío, ayúdame’, y pensaba, chale, molestando a Dios con mis pendejadas, puta madre, no me acordaba qué culero se sentía vomitar, cagado tenía como 2 años que me había ido invicto, y ahora esto, abrón, cada vez que me daban las putas arcadas sentía que me descosía del ‘nies’, tragué rancheritos, bueno, pero los regresé, me acuerdo, puta guacara roja y sentir el sabor de los jugos gástricos en la boca y como chingados restos de comida en la garganta, como chingados restos o migajas en la garganta, mi puta panza se convulsionaba, me doblaba como puto perro después de tragar pasto o más bien después de que se les va la perra, al menos puedo decir que sigo sin comer papitas, cuando estaba ahí decía ‘no mames, yo tan apretado y aquí estoy con la cabeza recargada en el asiento del baño’, ni pedo, vivir para contar, no puedo creer que me haya pasado, así, sin darme cuenta, redepente me pasó la cuenta la chingada borrachera, qué mal pedo, porque después desa miada iba a seguirle, ‘con bríos renovados’, mocos qué!, puta madre, voy a echarlas otra vez…a la madre, esto no es todo lo que me tragué del gatorade orita en la mañana, chale, qué madres es esto? son pinches vestigios de rancheritos?, “‘restos de humedad’, dijera pablo milanés”,…ala madre, mi panza!… hasta los pinches vecinos han descuchar questoy cantando guajaca… como fuente chingá, ora sí… ffffff, ora sí, puedo decir que este es todo el pinche gatorade que me tragué…si lo regresara al bote me pregunto si estaría todo?, no mams, qué mierda es vomitar cagando, a la madre, ora sí, a bañarme, chale, pero la neta sí estoy madreado, mejor me acuesto tantito, lo que me castra es que ni boca arriba ni de ladito, me acuerdo quel pinche paco entró a ver qué pedo, pero le dije ‘déjame, ca, voy a echarlas de nuevo’, después de un rato, creo que me dormí así, me acuerdo que me veía en el espejo y me decía ‘hazte fuerte, cabrón, para llegar a tu casa’, puta madre, y me recargaba en la pared y me doblaba del chingado dolor, como pude salí y le dije al toño ‘me siento muy mal’, a la verga, a ver, voy por tantita agua…pasu madre, me rechina todo adentro, mi panza dice ‘déjenme sola’ y lo respalda con movimientos civiles, mejor ya no tomo nada, yalrato me baño, sí quisiera pero no mames, aunque sí me siento un poco mejor, primera vez que siento bienestar después de guacariar.
No mames, ya deben ser como las 7, todo un pinche día se fue en la cruda, no puedo creer que se haya ido un día así, hace rato voltié y se veía que estuvo bien, se veía soleado, como para salir, y yo me la pasé jetiando… gracias a Dios que ya me siento un poco mejor, pero no puedo moverme mucho, todavía me siento mareado, y si le muevo me da asco, asu madre, qué madriza!, pero me cae que no chupé mucho, a la madre, no vuelvo a chupar ni a fumar, bueno, así dije la vez pasada, no, pero no mames, qué de la verga se siente ni siquiera poder dormir, no acomodarse, lo único bueno de la noche, agarrarle las chichis a la vieja esa, a la madre, digo puras putas groserías.
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